50–300 mg/día, empezando bajo. Para dormir, por la noche; suele combinarse con la cena.
Aumenta la sensación de saciedad y puede reducir la ingesta.
Ver el estudio (ensayo clínico) →Puede ayudar, pero la evidencia es vieja y de baja calidad; faltan buenos ensayos.
Ver el estudio (revisión Cochrane) →Puede ayudar a dormir, a veces combinado con GABA.
Ver el estudio (ensayo clínico) →Estudios pequeños en pánico mostraron reducción de ataques con 5-HTP + carbidopa; evidencia antigua y de calidad limitada. Extrapolar con cautela.
Ver el estudio (ensayo clínico) →Efecto ansiolítico modesto por vía serotoninérgica. NO combinar con ISRS/IMAO/triptanes (riesgo de síndrome serotoninérgico).
Ver el estudio (ensayo clínico) →⏱ 3 min de lectura
El 5-hidroxitriptófano es el precursor directo de la serotonina, lo que significa que está un solo paso enzimático separado del neurotransmisor que regula el estado de ánimo, el sueño, el apetito y otros muchos procesos fisiológicos críticos; se extrae comercialmente de las semillas de la planta africana Griffonia simplicifolia, y su utilidad teórica se basa en que el triptófano dietético (su precursor) compite con otros aminoácidos para entrar al cerebro mientras que el 5-HTP cruza la barrera hematoencefálica sin esa competencia.
A diferencia de los antidepresivos serotoninérgicos farmacológicos (ISRS), que actúan modulando la recaptación de serotonina ya producida, el 5-HTP aumenta la disponibilidad del sustrato para sintetizar más serotonina, lo que en teoría podría compensar déficits en personas con producción deficiente del neurotransmisor; en la práctica, la respuesta clínica es heterogénea y depende de factores que la ciencia básica todavía no ha caracterizado bien.
Los ensayos clínicos más antiguos sobre 5-HTP en depresión mostraron eficacia comparable a antidepresivos tricíclicos en algunos estudios pequeños, pero la calidad metodológica era limitada y los metaanálisis modernos consideran la evidencia globalmente insuficiente para recomendarlo como tratamiento principal de la depresión clínica; sí parece tener utilidad como coadyuvante en depresión leve, especialmente cuando se combina con suplementación de vitamina B6 y carbidopa para optimizar su conversión cerebral en serotonina.
Las dosis utilizadas en estos estudios oscilan entre 50 y 300 miligramos diarios, repartidos en dos o tres tomas; los efectos antidepresivos suelen aparecer en 2 a 4 semanas, similar al tiempo de respuesta de los antidepresivos farmacológicos, y la respuesta clínica varía mucho entre personas porque las diferencias individuales en el metabolismo del triptófano y en el polimorfismo de receptores serotoninérgicos parecen influir significativamente.
En insomnio de conciliación, el 5-HTP a dosis bajas (100 a 200 miligramos antes de acostarse) puede facilitar el inicio del sueño y mejorar la calidad subjetiva del descanso en personas con dificultades leves, especialmente en quienes el problema parece relacionado con un déficit serotoninérgico (rumia mental al acostarse, ánimo bajo asociado al insomnio); no es una herramienta tan estudiada como la melatonina o la valeriana pero puede ser útil cuando esas no funcionan.
En migraña, varios estudios pequeños han mostrado reducciones modestas de frecuencia e intensidad con 400 a 600 miligramos diarios durante meses, una indicación clásica del 5-HTP que se ha visto eclipsada por opciones farmacológicas más eficaces como los triptanes para el episodio agudo y la riboflavina, el magnesio o la coenzima Q10 para la prevención.
El 5-HTP ha mostrado efectos modestos sobre el apetito en personas con sobrepeso: dosis de 600 a 900 miligramos diarios reducen la sensación de hambre y la ingesta calórica espontánea en ensayos controlados, especialmente la preferencia por carbohidratos refinados, un patrón típico en personas con ánimo bajo y antojos vespertinos por dulces y harinas blancas que la serotonina cerebral parece modular directamente.
La advertencia más importante del 5-HTP es la interacción con cualquier fármaco que aumente la serotonina cerebral: antidepresivos ISRS, IMAO, tramadol, triptanes para migraña, ondansetrón y litio entre otros, porque la combinación puede precipitar un síndrome serotoninérgico que es una urgencia médica seria con confusión, agitación, sudoración, hipertermia y, en casos graves, convulsiones; nunca debe combinarse con medicación serotoninérgica sin consulta médica.
Las náuseas son frecuentes al inicio, especialmente con dosis altas; se atenúan tomando el 5-HTP con las comidas y empezando por dosis bajas (50 mg) que se van aumentando progresivamente; el embarazo, la lactancia y los trastornos psiquiátricos graves son situaciones donde no debe usarse sin supervisión clínica, y la calidad del producto importa porque la contaminación con el péptido «Peak X» en los años noventa causó un brote de síndrome eosinofilia-mialgia que aún condiciona la regulación en algunos países.
Información, no consejo médico. La evidencia científica refleja la calidad de los estudios.