No hay una pauta establecida: los ayunos de varios días deben hacerse con supervisión médica y buena hidratación. Para pautas más suaves y mucho mejor estudiadas, mira el ayuno intermitente o la ventana horaria de alimentación.
Estudio prospectivo (4.730 mujeres, ~10 años): los periodos de ayuno prolongados y las dietas de adelgazamiento se relacionaron con más hospitalizaciones por cálculos biliares. Observacional: asociación, no causa probada.
Ver el estudio (estudio) →En ratones, varios ciclos de ayuno prolongado bajaron la IGF-1 y la actividad PKA, activaron la autorrenovación de las células madre hematopoyéticas y regeneraron el sistema inmune; revirtieron la inmunosupresión causada por la quimioterapia. En pacientes solo hay datos preliminares de que el ayuno protege los linfocitos de la quimioterapia.
Ver el estudio →En ratones jóvenes y viejos, un ayuno de 24 h potenció la función de las células madre del intestino al activar la oxidación de ácidos grasos. No se ha comprobado en personas.
Ver el estudio →En células y ratones, el ayuno a corto plazo sensibilizó 15 de 17 líneas de cáncer a la quimioterapia y aumentó la muerte celular programada (apoptosis, con activación de caspasa-3) en células de cáncer de mama. En neuroblastoma de ratón, ciclos de ayuno más quimioterapia lograron supervivencia larga sin cáncer. No es una terapia probada en personas.
Ver el estudio →El ayuno corto protegió a células sanas y a ratones frente a dosis altas de quimioterapia, pero no a las células cancerosas (resistencia diferencial al estrés).
Ver el estudio →Ensayo aleatorizado piloto en 13 mujeres: ayunar 24 h antes y después de la quimioterapia se toleró bien, mantuvo más altos los glóbulos rojos y las plaquetas a los 7 días y evitó el aumento del daño en el ADN de los leucocitos que sí apareció sin ayuno. Solo con supervisión oncológica.
Ver el estudio →Alimentación · Evidencia máxima: Baja-moderada · 1 hallazgo
Periodos de ayuno de larga duración (días), distintos del ayuno intermitente o del ayuno nocturno. Exige supervisión médica: evítalo si tienes patología biliar, diabetes tratada, embarazo o bajo peso.
Gran parte del interés por el ayuno prolongado viene de dos procesos: la regeneración a partir de células madre y la apoptosis (muerte celular programada). Casi toda la evidencia procede de células y animales; en personas solo hay estudios pequeños, sobre todo en pacientes con cáncer.
Células madre. En ratones, varios ciclos de ayuno prolongado bajan la IGF-1 y la actividad de la vía PKA, lo que activa la autorrenovación de las células madre de la sangre y regenera un sistema inmune más equilibrado, incluso tras la quimioterapia (Cheng 2014, preclínico (A)). Un ayuno de 24 h también potencia las células madre del intestino en ratones jóvenes y viejos (Mihaylova 2018, preclínico (A)).
Apoptosis. El ayuno no "activa la apoptosis" en general: protege a las células sanas, que entran en modo de mantenimiento, mientras que las células tumorales, que no saben frenar su crecimiento, quedan más vulnerables a la quimioterapia y mueren más por apoptosis (Raffaghello 2008; Lee 2012, preclínicos (A)). En un ensayo piloto con 13 mujeres con cáncer de mama, ayunar 24 h antes y después de la quimioterapia redujo su toxicidad en la sangre (de Groot 2015, ECA piloto (A)).
En la práctica. Son resultados prometedores pero no una terapia demostrada: no hay estudios que muestren que ayunar varios días regenere órganos o elimine células dañadas en personas sanas. En pacientes oncológicos solo debe hacerse dentro de un protocolo y con su equipo médico.
Alternativa más segura. La dieta que imita el ayuno busca los mismos efectos con menos riesgo; en ratones aumenta las células madre y la regeneración tras cada ciclo (Brandhorst 2015, preclínico (A)) y en personas ya tiene un ensayo aleatorizado sobre marcadores de riesgo (Wei 2017, ECA (AA)).
Información, no consejo médico. Los fármacos (receta) requieren médico.
Información, no consejo médico. La evidencia científica refleja la calidad de los estudios.