Varias raciones por semana; al vapor ligero o crudo se preserva mejor el sulforafano.
El consumo de crucíferas (brócoli, coles) se asocia en estudios epidemiológicos a menor riesgo de varios cánceres; el sulforafano activa la vía Nrf2 y enzimas de detoxificación, un mecanismo quimiopreventivo bien caracterizado.
Ver el estudio (revisión) →El sulforafano reduce marcadores de estrés oxidativo e inflamación al inducir enzimas antioxidantes de fase II a través de Nrf2.
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El brócoli es la crucífera más estudiada por su contenido en glucorafanina, precursora del sulforafano, un compuesto que activa el factor Nrf2 y con él las enzimas de detoxificación y antioxidantes de fase II. Aporta además fibra, vitamina C, vitamina K, folato y luteína.
El sulforafano se genera al masticar o cortar el brócoli (por la enzima mirosinasa) y activa la vía Nrf2, que induce la eliminación de tóxicos y el sistema antioxidante celular. El consumo regular de crucíferas se asocia epidemiológicamente a menor riesgo de varios tipos de cáncer.
El calor intenso destruye la mirosinasa: cocinar al vapor ligero (3-4 minutos), consumirlo crudo, o añadir una pizca de mostaza en polvo (que aporta mirosinasa) maximiza la formación de sulforafano. Los brotes de brócoli son especialmente ricos en su precursor.
Información, no consejo médico. La evidencia científica refleja la calidad de los estudios.