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Suplemento

Cromo

Oligoelemento muy promocionado para el azúcar y el apetito; su efecto real es modesto.
Categoría
Evidencia científica
Moderada
Nº de hallazgos
2
Fuentes
Resúmenes propios · Estudios citados
Dosis recomendada y modo de uso
200–1.000 µg/día de picolinato de cromo en los estudios.

Cómo tomarlo

200–1.000 µg/día de picolinato de cromo en los estudios.

Seguridad

Generalmente seguro a las dosis habituales.

Interacciones

Cautela con antidiabéticos (riesgo de hipoglucemia).

Efecto por objetivo · nivel de evidencia

Control del azúcar (diabetes)

mejora (modesta) Baja-moderada meta-análisis (AAA)
Efecto pequeño

Pequeña mejora del control glucémico, más si hay déficit.

Ver el estudio (metaanálisis) →

Apetito y antojos

mejora (modesta) Baja ensayos pequeños (A)
Efecto pequeño

Posible reducción leve de los antojos.

Ver el estudio (ECA) →

En profundidad

⏱ 3 min de lectura

El cromo es un mineral traza presente en pequeñas cantidades en la dieta (brócoli, frutos secos, cereales integrales, levadura de cerveza) cuya función biológica reconocida es la potenciación del efecto de la insulina sobre la captación celular de glucosa, una propiedad que durante décadas ha alimentado su uso como suplemento para la diabetes y la resistencia a la insulina, con resultados que la investigación clínica ha venido a matizar respecto a las expectativas iniciales.

A diferencia de los minerales clásicos como hierro o calcio, el cromo no tiene un déficit dietético clínicamente reconocido en la población general, y los organismos reguladores no han establecido una recomendación oficial de ingesta para cromo trivalente; el cromo hexavalente (Cr6+) es industrial y carcinogénico, mientras que el cromo trivalente (Cr3+) usado en suplementos tiene un perfil de seguridad muy distinto.

Glucemia y diabetes tipo 2

La evidencia sobre el cromo y la diabetes tipo 2 es heterogénea: varios metaanálisis han mostrado reducciones modestas de la glucemia en ayunas (entre 5 y 20 mg/dL) y de la HbA1c (0,3-0,5 puntos) con dosis de 200-1.000 microgramos diarios de picolinato de cromo durante 8-16 semanas, pero el efecto es claramente mayor en personas con deficiencia documentada o con control glucémico francamente malo que en pacientes diabéticos bien tratados.

El mecanismo más plausible es la potenciación de la señalización post-receptor de insulina a través del complejo cromodulina-insulina, que mejora la translocación de transportadores GLUT4 al músculo esquelético; el efecto se suma al de la metformina y otros antidiabéticos orales sin generar interacciones farmacológicas relevantes, aunque la magnitud absoluta del beneficio adicional es modesta.

Apetito y composición corporal

En personas con sobrepeso u obesidad, varios ensayos han mostrado reducciones modestas pero significativas del apetito subjetivo, especialmente la avidez por carbohidratos, con dosis de 200-1.000 microgramos diarios de picolinato de cromo durante semanas; en composición corporal los efectos son más débiles y los resultados sobre pérdida de peso son inconsistentes, con algunos estudios mostrando pequeñas pérdidas y otros sin diferencia respecto a placebo.

En depresión atípica con avidez por carbohidratos y aumento de peso (un fenotipo específico de depresión que la psiquiatría ha caracterizado bien), varios ensayos han mostrado mejoras significativas en síntomas afectivos y en el control del apetito carbohidratado con picolinato de cromo a dosis de 600 microgramos diarios, una indicación curiosa pero con datos clínicos serios.

Otras indicaciones

En síndrome de ovario poliquístico con resistencia a la insulina, varios estudios pequeños han mostrado mejoras en marcadores metabólicos y, en algunos casos, en regularidad menstrual; en hipoglucemia reactiva (cuadro en el que el azúcar baja exageradamente 2-3 horas después de comer) hay datos preliminares interesantes, en línea con el efecto general sobre la sensibilidad a la insulina.

Cómo tomarlo y precauciones

Las dosis estudiadas oscilan entre 200 y 1.000 microgramos diarios de picolinato de cromo (la forma con mejor biodisponibilidad), repartidos en una o dos tomas con las comidas para maximizar absorción; otras formas (nicotinato, polinicotinato, cloruro) tienen biodisponibilidad menor o variable, mientras que el cromo de levadura de cerveza es una opción dietética natural pero con dosis no estandarizadas.

Generalmente bien tolerado a dosis estándar; los efectos adversos son raros (molestias digestivas leves, dolor de cabeza); a dosis muy altas y uso prolongado se han descrito casos raros de daño hepático o renal, lo que hace prudente no superar los 1.000 µg/día sin supervisión; las personas que toman antidiabéticos pueden necesitar ajuste de dosis si el efecto sobre la glucemia es notable, especialmente en quienes ya están bien controlados y podrían experimentar hipoglucemias con la adición de cromo.

Referencias

  1. Suksomboon, N.; Poolsup, N.; Yuwanakorn, A. (2014). Systematic review and meta-analysis of the efficacy and safety of chromium supplementation in diabetes. J Clin Pharm Ther 39, 3. doi:10.1111/jcpt.12147
  2. Cefalu, W.T.; Hu, F.B. (2004). Role of chromium in human health and in diabetes. Diabetes Care 27, 11. doi:10.2337/diacare.27.11.2741
  3. Anton, S.D. et al. (2008). Effects of chromium picolinate on food intake and satiety. Diabetes Technol Ther 10, 5. doi:10.1089/dia.2007.0298
  4. Docherty, J.P. et al. (2005). A double-blind, placebo-controlled, exploratory trial of chromium picolinate in atypical depression. J Psychiatr Pract 11, 5. doi:10.1097/00131746-200509000-00006
  5. Costello, R.B.; Dwyer, J.T.; Bailey, R.L. (2016). Chromium supplements for glycemic control in type 2 diabetes: limited evidence of effectiveness. Nutr Rev 74, 7. doi:10.1093/nutrit/nuw014

Información, no consejo médico. La evidencia científica refleja la calidad de los estudios.

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