300–600 mg de extracto; para dormir, por la noche.
Reduce algo la ansiedad y mejora la sensación de calma.
Ver el estudio (ECA) →Posible alivio leve de palpitaciones benignas y molestias digestivas.
Ver el estudio (ECA) →⏱ 3 min de lectura
La melisa, también conocida como toronjil o hierba limón (no confundir con citronela), es Melissa officinalis, una lamiácea mediterránea con aroma cítrico característico que se ha usado en la medicina tradicional europea desde la antigüedad griega y romana como tranquilizante suave, mejorador del sueño, digestivo y para "alegrar el corazón"; los principios activos identificados son aceites esenciales con citral y citronelal, ácido rosmarínico, flavonoides y otros compuestos fenólicos con actividad documentada sobre el sistema nervioso central, la motilidad gastrointestinal y los procesos inflamatorios.
A diferencia de plantas más potentes pero con perfil de seguridad complicado (kava, valeriana), la melisa destaca por una combinación de efectos clínicos modestos pero replicables en ansiedad, sueño y cognición con un perfil de seguridad excepcionalmente bueno y con uso milenario sin toxicidades significativas documentadas, lo que la convierte en una opción razonable para personas que buscan modulación suave del estado de ánimo y del sueño sin los riesgos de medicación más agresiva.
Varios ensayos pequeños han mostrado mejoras significativas en escalas de ansiedad y de estrés autoreportado con dosis de 300-600 miligramos diarios de extracto estandarizado durante 2-4 semanas, una intervención coherente con su uso tradicional y con datos electroencefalográficos que muestran aumento de ondas alfa (marcador de relajación) tras administración aguda.
Un ensayo aleatorizado publicado en 2011 con voluntarios sanos sometidos a estrés cognitivo experimental mostró que 600 mg de extracto de melisa mejoraba significativamente la sensación subjetiva de calma y reducía los marcadores de estrés agudo durante una tarea estresante, con un perfil de tolerancia favorable y sin alteraciones cognitivas relevantes.
En insomnio funcional leve, especialmente cuando se asocia a ansiedad anticipatoria o rumia mental nocturna, la melisa (sola o combinada con valeriana) ha mostrado mejoras significativas en calidad subjetiva del sueño en varios estudios pequeños; la combinación con valeriana es una formulación tradicional europea con datos clínicos razonables y con perfil de tolerancia mejor que el de la valeriana sola (que produce somnolencia residual matinal en algunas personas).
En estudios agudos con voluntarios sanos, la melisa ha mostrado mejoras significativas en memoria, atención y velocidad de procesamiento con dosis únicas de 300-1.000 miligramos, un perfil cognitivo coherente con actividad colinérgica leve documentada in vitro; en pacientes con Alzheimer leve a moderado, un ensayo iraní publicado en 2003 mostró mejoras significativas en escalas cognitivas y de agitación con extracto durante 4 meses, una indicación con respaldo clínico preliminar pero coherente con los datos mecánicos.
En dispepsia funcional, cólico abdominal y trastornos gastrointestinales con componente espasmódico o ansiedad asociada, la melisa se ha usado tradicionalmente con efectos subjetivos favorables; los datos clínicos modernos son más limitados pero coherentes con un efecto antiespasmódico suave y con la mejora de la ansiedad asociada al malestar funcional.
Tópicamente, el extracto de melisa al 1 por ciento aplicado en cremas comerciales ha mostrado eficacia en herpes labial recurrente con reducción del tiempo de cicatrización y de la severidad de los brotes, atribuida a actividad antiviral directa frente al virus del herpes simple tipo 1 documentada in vitro.
Las dosis estudiadas oscilan entre 300 y 1.200 miligramos diarios de extracto estandarizado, repartidos en una o varias tomas; para ansiedad y sueño, 300-600 mg/día divididos; para uso agudo (estrés puntual), 600-1.000 mg como dosis única; la infusión tradicional (1-3 cucharaditas de hoja seca por taza, 2-3 veces al día) es una forma suave y bien tolerada; las combinaciones con valeriana, pasiflora o magnesio son frecuentes en formulaciones comerciales.
Generalmente muy bien tolerada con uso milenario documentado; los efectos adversos son raros y leves (somnolencia diurna si se sobredosifica, ocasionalmente molestias digestivas); las personas con hipotiroidismo deben tener precaución teórica porque hay datos in vitro sugestivos de que la melisa puede inhibir levemente la captación de TSH (sin relevancia clínica documentada a dosis habituales pero conviene cautela); las que toman ansiolíticos, sedantes o hipnóticos farmacológicos pueden tener potenciación leve del efecto sedante; en embarazo y lactancia los datos son limitados aunque tradicionalmente se ha usado en infusión sin problemas a dosis moderadas; en niños la infusión suave es bien tolerada para cólicos leves o irritabilidad.
Información, no consejo médico. La evidencia científica refleja la calidad de los estudios.