Dosis típica diabetes 500–2.000 mg/día. Uso off-label en longevidad: SOLO bajo control médico.
Baja la HbA1c y la glucosa en ayunas; primera línea para diabetes tipo 2.
Ver el estudio (ensayo clínico) →Metaanálisis de 47 estudios: −31% incidencia de cáncer y −34% muerte por cáncer en diabéticos que la toman.
Ver el estudio (metaanálisis) →Diabéticos ≥55 años con metformina: 51% menos deterioro cognitivo; mayor efecto con >6 años de uso.
Ver el estudio (cohorte) →Inhibe la respiración mitocondrial en complejo I y atenúa adaptaciones aeróbicas y la sensibilidad vascular inducidas por entrenamiento.
Ver el estudio (ensayo clínico) →Un estudio reciente no encontró ventaja de supervivencia en diabéticos tratados respecto a sanos. El efecto antienvejecimiento en humanos sigue sin demostrarse de forma concluyente.
Ver el estudio (cohorte) →*⏱ 2 min de lectura
La metformina es un farmaco utilizado habitualmente para tratar la diabetes tipo 2 y el cuarto medicamento mas recetado en Estados Unidos, con mas de 80 millones de prescripciones anuales; pertenece a una clase de farmacos llamados biguanidas que reducen la produccion hepatica de glucosa, disminuyen la absorcion intestinal de glucosa y mejoran la sensibilidad a la insulina en el musculo esqueletico y el tejido adiposo, con evidencia de que reduce la glucemia en ayunas hasta 3,9 mmol/L y la HbA1c casi un 2%.
En las ultimas decadas, una creciente evidencia indica que la metformina modula los procesos del envejecimiento para mejorar el tiempo de vida saludable y potencialmente extender la vida, con efectos que se asemejan a los de la restriccion calorica en terminos de expresion genica y mejoras metabolicas; los mecanismos principales incluyen la activacion de AMPK, el regulador maestro de la homeostasis energetica celular, a traves de la inhibicion del complejo 1 de la cadena de transporte de electrones mitocondrial, con efectos sobre la inflamacion, la disfuncion mitocondrial, la senescencia celular y la inestabilidad genomica.
Un metaanalisis de 47 estudios encontro que el uso de metformina redujo la incidencia general de cancer en un 31% y la muerte por cancer en un 34% en personas con diabetes tipo 2, posiblemente a traves de su capacidad para reducir los niveles de insulina, mejorar la sensibilidad a la insulina, disminuir la senalizacion de IGF-1 y activar AMPK; y estudios poblacionales de gran escala muestran que los diabeticos de 55 anos o mas que tomaron metformina tuvieron un 51% menos de probabilidades de experimentar deterioro cognitivo, con el menor riesgo en quienes la habian tomado durante mas de seis anos.
Sin embargo, la evidencia sobre el beneficio de supervivencia de la metformina en humanos sanos ha sido cuestionada: un estudio reciente con mas de 236.000 adultos que comparo la supervivencia de sujetos sanos con la de personas con diabetes tipo 2 tratadas con metformina no encontro evidencia de una ventaja de supervivencia asociada a la metformina, con los diabeticos mostrando mayores tasas de enfermedad y muerte que los sujetos sin diabetes, lo que sugiere que la metformina no confiere un efecto antienvejecimiento demostrado en humanos.
Un gran ensayo aleatorizado del Programa de Prevencion de Diabetes de EE.UU. demostro que 150 minutos semanales de ejercicio fisico de intensidad moderada previene la progresion de prediabetes a diabetes tipo 2 en un 58%, mientras que la metformina solo lo hace en un 31%, lo que significa que el ejercicio es aproximadamente el doble de eficaz que la metformina para este proposito; y estudios posteriores muestran que la metformina inhibe las adaptaciones mitocondriales inducidas por el ejercicio y las mejoras en la aptitud cardiorrespiratoria aproximadamente en un 50%.
El mecanismo por el cual la metformina atenua las adaptaciones al ejercicio implica la inhibicion de la respiracion mitocondrial en el complejo I, lo que reduce el estres oxidativo necesario para activar AMPK durante el ejercicio; tambien impide las adaptaciones antiinflamatorias del entrenamiento al bloquear la reduccion del TNF-alfa que normalmente se produce con el ejercicio cronificado; y altera el equilibrio entre vasoconstrictores y vasodilatadores, afectando la sensibilidad vascular a la insulina que normalmente mejora con el entrenamiento fisico regular.
Información, no consejo médico. La evidencia científica refleja la calidad de los estudios.