Cada ciclo catalítico de sirtuinas consume una molécula de NAD+; la caída de NAD+ con la edad reduce la eficiencia mitocondrial.
Ver el estudio (revisión) →Elevar NAD+ con NMN o NR mejora función mitocondrial, sensibilidad a la insulina y capacidad física en animales de edad avanzada.
Ver el estudio (preclínico) →La enzima NAMPT de la ruta de rescate puede tener actividad proangiogénica que apoye algunos tumores; señal contradictoria que requiere precisión en la dosis.
⏱ 3 min de lectura
El NAD+ es una de esas moleculas que los biologos conocen desde hace mas de cien anos y que sin embargo solo recientemente ha ocupado el centro del debate sobre el envejecimiento biologico; se trata de un cofactor, una molecula que no realiza trabajo por si sola pero que es imprescindible para que cientos de enzimas puedan hacer el suyo, y cuya caida progresiva con la edad parece estar en el origen de muchos de los procesos que asociamos con el deterioro fisiologico: perdida de energia mitocondrial, acumulacion de dano en el ADN, inflamacion cronica de baja intensidad, desincronizacion de los relojes circadianos y disminucion de la capacidad de reparacion celular.
El cuerpo humano sintetiza NAD+ a partir de varios precursores dieteticos: el triptofano, un aminoacido esencial presente en proteinas animales y vegetales; y tres formas de niacina o vitamina B3, que son la nicotinamida, el acido nicotinico y el nicotinamida ribosido, todos ellos denominados equivalentes de niacina; de estos tres, el acido nicotinico es la fuente principal de NAD+ en el organismo, aunque los precursores se distribuyen de forma preferencial por diferentes tejidos, con el cerebro, el intestino, el higado y las celulas del sistema inmunitario como destinos principales.
Dos de las familias de enzimas mas relevantes en la biologia del envejecimiento, las sirtuinas y las poli-ADP-ribosa-polimerasas o PARPs, son completamente dependientes del NAD+: las sirtuinas son desacetilasas de histonas que regulan la expresion genica, la reparacion del ADN, el metabolismo mitocondrial y la respuesta al estres celular, y cada ciclo catalitico consume una molecula de NAD+ para llevar a cabo su funcion; mientras que las PARPs son enzimas de reparacion del ADN que se activan masivamente cuando hay dano genomico y consumen NAD+ de forma proporcional a la magnitud del dano, lo que en situaciones de estres elevado puede agotar rapidamente las reservas celulares de esta molecula.
La paradoja del envejecimiento con respecto al NAD+ es que, precisamente cuando mas se necesita para reparar el dano acumulado, menos disponible esta: los niveles de NAD+ en musculo esqueletico, piel y tejido cerebral disminuyen entre un treinta y un sesenta por ciento entre los veinte y los sesenta anos en modelos animales y humanos, y esta caida no parece ser una consecuencia trivial del envejecimiento sino un mecanismo que lo impulsa activamente, creando un circulo vicioso en el que menos NAD+ significa menos reparacion, mas dano, mas activacion de PARPs, y todavia menos NAD+.
El nicotinamida mononucleotido o NMN y el nicotinamida ribosido o NR son precursores de NAD+ que han ganado enorme atencion en la ultima decada como posibles suplementos antienvejecimiento, en parte porque a diferencia del NAD+ mismo, que tiene dificultades para atravesar las membranas celulares directamente, estas moleculas mas pequenas pueden entrar a la celula y ser convertidas en NAD+ con relativa eficiencia; los ensayos en ratones con NMN y NR han mostrado resultados notables, incluyendo mejoras en el metabolismo de la glucosa, la funcion mitocondrial, la sensibilidad a la insulina y la capacidad fisica en animales de edad avanzada, aunque la extrapolacion directa a humanos requiere cautela.
Los ensayos clinicos en humanos con NMN y NR muestran de forma consistente que la suplementacion eleva los niveles circulantes de NAD+ y sus metabolitos, y algunos estudios han reportado mejoras en marcadores de funcion muscular, sensibilidad a la insulina y bioenergetica celular; sin embargo, la traduccion de estos cambios bioquimicos en beneficios clinicos claramente definidos sigue siendo un trabajo en progreso que requerira ensayos de mayor duracion y escala para ser confirmada.
Una conexion especialmente fascinante es la que existe entre el NAD+ y los relojes circadianos: el NAD+ no solo es un sustrato para las sirtuinas sino tambien para la enzima NAMPT, que es la enzima limitante de la velocidad en la principal via de sintesis de NAD+, y cuya expresion esta directamente regulada por el reloj circadiano central; esta interconexion bidireccional significa que los patrones de sueno irregulares, el trabajo nocturno o la exposicion a luz artificial durante la noche no solo alteran el ritmo circadiano sino que tambien pueden afectar la disponibilidad de NAD+ en tejidos criticos.
Información, no consejo médico. La evidencia científica refleja la calidad de los estudios.