Solo en centros médicos; las promesas antiedad no están demostradas.
Meta-análisis: en personas con traumatismo craneoencefálico, el oxígeno hiperbárico mejoró la escala de coma de Glasgow y otros desenlaces frente al control. Estudios heterogéneos; señal favorable pero a interpretar con cautela.
Ver el estudio (meta-análisis) →Revisión: la terapia de oxígeno hiperbárico (100% O2 a presión) se está explorando contra el envejecimiento; protocolos adecuados (sin pasar el umbral tóxico) muestran promesa en estudios iniciales (incluso sobre telómeros y células senescentes). Prometedor pero preliminar y caro.
Ver el estudio (estudio) →Cochrane (14 ensayos, 753 pacientes): el oxígeno hiperbárico mejora la lesión tardía de tejidos irradiados en cabeza, cuello, ano y recto: osteorradionecrosis (mejor cobertura mucosa, RR 1,3; menos dehiscencia tras cirugía), proctitis rádica (RR 1,72; NNT 5), colgajos de cabeza y cuello y cicatrización tras extracción dental en mandíbula irradiada (RR 1,4; NNT 4). Sin beneficio en lesión neurológica. No trata el cáncer: trata las secuelas de la radioterapia. No hay evidencia de que estimule el crecimiento tumoral.
Ver el estudio (meta-análisis (Cochrane)) →⏱ 3 min de lectura
La oxigenoterapia hiperbárica (HBOT, hyperbaric oxygen therapy) consiste en respirar oxígeno al 100 por ciento dentro de una cámara presurizada a más de 1 atmósfera absoluta (típicamente 1,4-3,0 ATA), una intervención médica con indicaciones farmacológicas bien establecidas para varios cuadros clínicos específicos (intoxicación por monóxido de carbono, enfermedad descompresiva por buceo, gangrena gaseosa, embolia gaseosa, heridas de cicatrización refractaria especialmente en pie diabético, osteorradionecrosis, otras) y, en los últimos años, una creciente aplicación en indicaciones más controvertidas como envejecimiento, cognición y rendimiento físico que han generado un mercado significativo de cámaras hiperbáricas suaves de uso domiciliario, una expansión que requiere matizar entre las indicaciones con respaldo clínico sólido y las que están todavía en investigación.
Las indicaciones clínicas de HBOT con respaldo clínico sólido y aprobación regulatoria internacional son: intoxicación por monóxido de carbono (acelera la eliminación del CO y reduce secuelas neurológicas); enfermedad descompresiva del buceador; embolia gaseosa; gangrena gaseosa por Clostridium; mionecrosis; heridas crónicas refractarias especialmente en pie diabético; osteorradionecrosis tras radioterapia; quemaduras severas; pérdida brusca de audición idiopática; algunas indicaciones más en función de protocolos hospitalarios; estas indicaciones requieren cámaras hiperbáricas hospitalarias con presiones de 2,0-2,8 ATA y supervisión médica especializada.
En los últimos años se han publicado estudios interesantes sobre indicaciones nuevas: cicatrización de tejidos blandos en deportistas, recuperación post-conmoción cerebral, rendimiento cognitivo, envejecimiento cerebral, deterioro cognitivo leve, fibromialgia, síndrome de fatiga crónica post-viral; el estudio israelí de Hadanny y colaboradores publicado en 2020 con adultos mayores sanos mostró mejoras significativas en parámetros cognitivos, longitud telomérica y senescencia celular tras un protocolo de 60 sesiones de HBOT a 2 ATA durante 3 meses, datos preliminares que requieren replicación independiente pero que han generado interés clínico sostenido en el potencial antienvejecimiento de la HBOT.
El mercado creciente de cámaras hiperbáricas "suaves" de uso domiciliario (típicamente 1,3 ATA, oxígeno enriquecido al 90-95 por ciento o aire ambiente) requiere consideración cuidadosa: las presiones bajas y el oxígeno menos concentrado que en las cámaras hospitalarias significan que los efectos terapéuticos esperables son cuantitativamente menores, los protocolos no están bien estandarizados, y la mayoría de los datos clínicos provienen de estudios con cámaras hospitalarias de mayor presión; estos productos pueden tener cabida en uso experimental con expectativas razonables, pero no son equivalentes a la HBOT médica establecida.
La HBOT médica se realiza en cámaras hospitalarias o clínicas especializadas con protocolos específicos (presión, duración, frecuencia y número total de sesiones) ajustados a la indicación; las sesiones típicas duran 60-120 minutos con presiones de 2,0-2,8 ATA; los protocolos para indicaciones agudas (intoxicación por CO, descompresión) son distintos a los protocolos para indicaciones crónicas (heridas, osteorradionecrosis); los costes son significativos y la accesibilidad limitada en muchas regiones.
Las consideraciones de seguridad son importantes: las contraindicaciones absolutas incluyen neumotórax no tratado, ciertas patologías pulmonares severas, embarazo (relativo); las contraindicaciones relativas incluyen claustrofobia significativa, enfermedad pulmonar obstructiva severa, otitis media crónica, sinusitis severa, ciertas patologías oculares (catarata, cirugía ocular reciente); los efectos adversos más frecuentes son barotraumatismos óticos y sinusales (especialmente al descender), claustrofobia transitoria; los efectos adversos más serios (raros) incluyen toxicidad pulmonar por oxígeno con uso prolongado y toxicidad cerebral del oxígeno con presiones muy altas; las personas con marcapasos requieren evaluación específica; las que toman ciertos quimioterápicos pueden tener contraindicaciones específicas; la postura clínica razonable es: la HBOT médica es una intervención eficaz y bien establecida para indicaciones específicas reconocidas; el uso experimental para indicaciones emergentes está activo y con datos preliminares interesantes que requieren confirmación; las cámaras suaves domiciliarias son una opción de uso experimental con expectativas más modestas y sin equivalencia clínica con la HBOT médica de cámaras hospitalarias.
Información, no consejo médico. La evidencia científica refleja la calidad de los estudios.