Para el estómago, la forma DGL (regaliz desglicirrizinado) evita el efecto sobre la tensión. Limita el regaliz con glicirricina.
La forma desglicirrizinada (DGL) alivia molestias digestivas.
Ver el estudio (ECA) →El regaliz con glicirricina sube la tensión y baja el potasio.
Ver el estudio (ECA) →⏱ 3 min de lectura
El regaliz es la raíz de Glycyrrhiza glabra, una leguminosa originaria de Oriente Medio y el Mediterráneo oriental, utilizada desde la antigüedad como dulcificante natural (es 30-50 veces más dulce que la sacarosa), como aromatizante y como medicina; las farmacopeas griega, romana, china y ayurvédica coinciden en describirlo como tónico digestivo, antiinflamatorio respiratorio y adaptógeno suave, una multiplicidad de usos coherente con la complejidad química de la raíz, que contiene más de 400 compuestos identificados con actividad biológica documentada.
El principio activo más conocido es la glicirricina (ácido glicirricínico), responsable del sabor dulce característico y de la mayoría de efectos farmacológicos relevantes, tanto deseables como adversos; su capacidad para inhibir la enzima 11-beta-hidroxiesteroide deshidrogenasa de tipo 2 (que normalmente inactiva el cortisol en el riñón) explica la complicación clínica más temida del regaliz a dosis altas o prolongadas: la hipertensión arterial, retención de sodio y agua, hipopotasemia y, en casos severos, alcalosis metabólica (pseudohiperaldosteronismo), una toxicidad bien documentada y a veces grave.
La forma más utilizada clínicamente es el regaliz desglicirrizinado (DGL, deglycyrrhizinated licorice), un extracto del que se ha eliminado más del 97 por ciento de la glicirricina conservando los flavonoides y otros componentes activos, lo que permite usarlo sin los efectos hipertensores y minerales adversos; varios estudios pequeños han mostrado mejoras significativas en reflujo gastroesofágico funcional, dispepsia y úlcera péptica con dosis de 380-760 miligramos de DGL masticables 20 minutos antes de las comidas.
El mecanismo es múltiple: estimulación de la secreción de mucina protectora gástrica, mejora de la microcirculación de la mucosa, ligero efecto antimicrobiano frente a Helicobacter pylori y actividad antiinflamatoria local; el DGL se posiciona en la práctica clínica integrativa como una opción razonable para personas con dispepsia funcional o reflujo leve que prefieren evitar inhibidores de la bomba de protones a largo plazo, una preferencia respaldada por preocupaciones crecientes sobre los efectos adversos del uso crónico de IBP.
Tradicionalmente el regaliz se ha usado como expectorante y antitusivo en infecciones respiratorias; algunos estudios muestran actividad antiviral in vitro frente a varios virus respiratorios y mejoras sintomáticas en faringitis y bronquitis con suplementación durante 5-10 días, aunque la evidencia clínica es preliminar.
El regaliz se prescribe con frecuencia en circuitos de medicina integrativa para "fatiga adrenal" o cortisol basal bajo precisamente por su capacidad para prolongar la vida media biológica del cortisol endógeno (mecanismo: inhibición de la 11-beta-HSD2 que normalmente lo degrada); aunque la entidad "fatiga adrenal" no está reconocida en endocrinología convencional, en personas con cortisol basal bajo documentado por laboratorio el regaliz puede aportar mejoras sintomáticas modestas, una intervención que requiere monitorización de tensión arterial y potasio.
Para reflujo o dispepsia, DGL 380-760 mg masticables 20 minutos antes de las comidas, 3 veces al día durante 4-8 semanas; para uso respiratorio, infusión o extracto estandarizado siguiendo indicaciones del producto, durante días no semanas; para indicaciones adrenales, extractos con glicirricina (no DGL) a dosis bajas y por periodos cortos bajo seguimiento médico.
La precaución más importante es la limitación de dosis y duración con regaliz completo (no DGL): consumos crónicos de más de 100 miligramos diarios de glicirricina pueden producir hipertensión, retención de líquidos e hipopotasemia, una toxicidad bien documentada que aconseja extrema prudencia en personas con hipertensión preexistente, insuficiencia cardiaca, enfermedad renal o que toman corticoides, diuréticos o digital; el regaliz está contraindicado en embarazo (efecto sobre desarrollo cognitivo fetal descrito); los productos "DGL" no presentan estos riesgos pero pierden parte de los efectos atribuidos a la glicirricina.
Información, no consejo médico. La evidencia científica refleja la calidad de los estudios.