250–500 mg, 1–2 veces al día.
Previene la diarrea asociada a los antibióticos.
Ver el estudio (ECA) →Acorta la duración de la diarrea aguda.
Ver el estudio (meta-análisis) →Como adyuvante, reduce las recurrencias.
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Saccharomyces boulardii es una levadura probiótica peculiar entre los microorganismos comercializados como probióticos: a diferencia de la mayoría (bifidobacterias, lactobacilos), no es una bacteria sino un hongo, específicamente una cepa de Saccharomyces cerevisiae con propiedades particulares descubierta en los años veinte en frutos tropicales por el microbiólogo francés Henri Boulard durante una epidemia de cólera en Indochina; la observación inicial fue que los habitantes locales que consumían infusiones con cortezas de litchi (con S. boulardii naturalmente presente) presentaban menos diarrea durante el brote.
Las propiedades farmacológicas que distinguen a S. boulardii de los probióticos bacterianos clásicos son tres y muy relevantes clínicamente: resistencia intrínseca a los antibióticos antibacterianos (al ser un hongo, no se ve afectada por antibióticos como amoxicilina, claritromicina, ciprofloxacino y similares), capacidad de sobrevivir al pH ácido gástrico sin necesidad de recubrimiento entérico, y temperatura óptima de crecimiento (37°C) que coincide exactamente con la temperatura corporal humana; estas características le permiten colonizar transitoriamente el intestino durante el uso simultáneo de antibióticos, una propiedad que ningún probiótico bacteriano puede ofrecer.
La indicación con mejor evidencia clínica es la prevención de diarrea asociada a antibióticos: múltiples metaanálisis han confirmado que S. boulardii a dosis de 250-1.000 miligramos diarios reduce significativamente la incidencia de diarrea asociada a antibióticos en adultos y niños, con números necesarios a tratar (NNT) entre 9 y 13 (es decir, por cada 9-13 personas tratadas durante el ciclo de antibióticos se previene un episodio diarreico).
Un metaanálisis publicado en Aliment Pharmacol Ther en 2015 con 21 ensayos confirmó reducciones del 50-60 por ciento en incidencia de diarrea asociada a antibióticos, una magnitud de efecto clínicamente muy relevante y con un perfil de seguridad excelente, lo que ha llevado a varias guías clínicas a incluir S. boulardii como recomendación específica al prescribir antibióticos de amplio espectro, especialmente en personas con factores de riesgo.
En prevención de recurrencia de infección por Clostridium difficile (una causa importante de colitis hospitalaria recurrente), varios ensayos han mostrado reducciones significativas de recurrencia con suplementación durante 4 semanas en personas con episodios previos de la infección, una indicación reconocida con datos clínicos sólidos aunque algo menos consistentes que para la prevención general de diarrea por antibióticos.
En diarrea aguda infantil, varios ensayos pediátricos han mostrado reducción significativa de la duración del episodio diarreico y del número de deposiciones con suplementación a 250-500 mg/día durante 5 días, una indicación con respaldo en guías pediátricas europeas como tratamiento coadyuvante de la rehidratación oral.
En diarrea del viajero, varios estudios pequeños han mostrado reducciones de incidencia con suplementación profiláctica iniciada antes del viaje y mantenida durante la estancia; en colitis ulcerosa y enfermedad inflamatoria intestinal, los datos son más limitados pero apuntan a mejoras sintomáticas modestas como coadyuvante al tratamiento estándar.
Las dosis estudiadas son 250-1.000 miligramos diarios (5 mil millones a 20 mil millones de UFC), repartidos en una o dos tomas; para prevenir diarrea por antibióticos, iniciar el mismo día del antibiótico y continuar 7-14 días tras finalizarlo; para diarrea aguda, durante 5-7 días; para prevención de recurrencia de C. difficile, 4 semanas a dosis altas; los productos comerciales típicos contienen S. boulardii liofilizado en cápsulas o sobres estables a temperatura ambiente.
Generalmente muy bien tolerada con perfil de seguridad excelente; los efectos adversos descritos son raros (molestias digestivas leves, flatulencia transitoria, ocasionalmente sed por el efecto osmótico); la consideración clínica más importante son los reportes esporádicos de fungemia (invasión sistémica) en pacientes críticos inmunodeprimidos, especialmente con catéteres venosos centrales, lo que justifica evitar S. boulardii en personas hospitalizadas críticamente, con inmunodeficiencias severas, con catéteres venosos centrales o con prótesis valvulares cardiacas; la mayoría de la población general puede usarla con confianza; en embarazo y lactancia se considera segura aunque conviene consultar; en pediatría es la opción probiótica con mejor perfil clínico para diarrea aguda y prevención antibiótico-asociada.
Información, no consejo médico. La evidencia científica refleja la calidad de los estudios.