25–35 g/día (2–3 cucharadas), remojadas o añadidas a las comidas, con líquido suficiente.
En adultos con sobrepeso y diabetes tipo 2, sustituir parte de la dieta por chía Salba durante 6 meses redujo el peso, la proteína C reactiva y la presión frente al control (ensayo doble ciego aleatorizado).
Ver el estudio (ensayo clínico) →Su fibra soluble y el ALA contribuyen a mejorar el perfil lipídico y la respuesta glucémica posprandial en varios ensayos, con efecto modesto sobre LDL y triglicéridos.
Ver el estudio (revisión) →⏱ 2 min de lectura
Las semillas de chía (Salvia hispanica) son una de las fuentes vegetales más densas en fibra soluble, ácido alfa-linolénico (ALA, el omega-3 de origen vegetal), proteína y minerales. En contacto con líquido forman un gel que ralentiza el vaciado gástrico y la absorción de glucosa, lo que explica buena parte de sus efectos sobre la saciedad y la glucemia.
En ensayos con personas con sobrepeso o diabetes tipo 2, la chía (a menudo estudiada como Salba) mejora la glucemia posprandial, favorece la pérdida de peso modesta y reduce marcadores como la proteína C reactiva y la presión arterial, siempre en el contexto de una dieta controlada.
El gel de fibra soluble atrapa parte del colesterol y de los ácidos biliares, contribuye a un perfil lipídico más favorable y mejora el tránsito intestinal. El ALA aporta un omega-3 vegetal, aunque su conversión a EPA/DHA en el cuerpo es limitada.
Información, no consejo médico. La evidencia científica refleja la calidad de los estudios.