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El eje intestino-cerebro es la comunicación bidireccional entre el aparato digestivo y el sistema nervioso central. Viaja por el nervio vago, por señales hormonales e inmunitarias y por metabolitos que produce la microbiota, como los ácidos grasos de cadena corta. Lo que ocurre en el intestino influye en el estado de ánimo, el estrés y la cognición, y viceversa.
En este mapa conecta con la microbiota, el nervio vago, los neurotransmisores y la psiconeurobiología, y con objetivos como la ansiedad, la depresión o el síndrome del intestino irritable. Intervenciones sobre la dieta, la fibra, los psicobióticos y el manejo del estrés actúan por esta vía.
Información divulgativa, no consejo médico.
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