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Suplemento

Licopeno

Carotenoide rojo del tomate; antioxidante estudiado para la próstata y la piel.
Categoría
Evidencia científica
Baja-moderada
Nº de hallazgos
1
Fuentes
Resúmenes propios · Estudios citados
Dosis recomendada y modo de uso
10–30 mg/día; se absorbe mejor del tomate cocinado con aceite.

Cómo tomarlo

10–30 mg/día; se absorbe mejor del tomate cocinado con aceite.

Seguridad

Muy seguro.

Efecto por objetivo · nivel de evidencia

Salud de la próstata

mejora Baja-moderada meta-análisis (AAA)

Mejora síntomas urinarios (HBP)

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En profundidad

⏱ 3 min de lectura

El licopeno es el carotenoide responsable del color rojo intenso del tomate maduro, la sandía, el pomelo rosado y la guayaba, presente en concentraciones especialmente altas en los productos del tomate procesados con calor (salsa, tomate frito, ketchup, concentrado) porque el procesamiento térmico rompe las paredes celulares vegetales y aumenta drásticamente la biodisponibilidad del carotenoide; la dieta mediterránea tradicional, rica en sofritos y salsas de tomate cocinadas con aceite de oliva, es probablemente la mejor estrategia natural conocida para acumular licopeno en los tejidos donde tiene efectos clínicos relevantes.

A diferencia de otros carotenoides como el beta-caroteno (que se convierte parcialmente en vitamina A en el organismo), el licopeno no tiene actividad provitamínica A, pero presenta la capacidad antioxidante más potente medida entre todos los carotenoides estudiados, especialmente frente a oxígeno singlete, una propiedad que se traduce en efectos clínicos sobre tejidos con alta carga de estrés oxidativo como la próstata, las arterias y la piel expuesta a UV.

Cáncer de próstata y salud prostática

La asociación más estudiada del licopeno es con el cáncer de próstata: varios metaanálisis epidemiológicos han mostrado que el consumo regular de licopeno (típicamente 5-10 mg/día desde la dieta) se asocia con una reducción del 10-20 por ciento del riesgo de cáncer de próstata, especialmente las formas agresivas, en estudios de cohorte amplios; la suplementación con licopeno aislado tiene resultados más heterogéneos que el consumo dietético de tomate, sugiriendo que la matriz alimentaria completa puede tener importancia.

En personas con cáncer de próstata ya diagnosticado, varios ensayos pequeños han mostrado reducciones del PSA y mejoras en marcadores anatomopatológicos con suplementación a 15-30 mg/día durante semanas; en hiperplasia prostática benigna, los datos son más débiles pero apuntan a mejoras modestas en síntomas urinarios con uso prolongado.

Salud cardiovascular

En perfil lipídico y función endotelial, varios estudios han mostrado reducciones modestas del colesterol LDL y mejoras en marcadores funcionales del endotelio con dosis de 10-30 mg/día de licopeno durante 8-12 semanas; el mecanismo combina el efecto antioxidante sobre la oxidación de LDL (un paso clave en la aterosclerosis) con efectos directos sobre la función endotelial y posiblemente sobre la presión arterial en hipertensos leves.

Piel: protección frente al daño solar

Como antioxidante liposoluble que se acumula en la piel, el licopeno ofrece cierta protección «desde dentro» frente al daño solar: varios ensayos han mostrado reducciones de la respuesta eritematosa a UV (la quemadura solar) con suplementación a 10-15 mg/día durante 10-12 semanas, aunque el efecto es modesto y no sustituye al protector solar tópico convencional.

Cómo tomarlo y precauciones

La forma más eficiente es el consumo regular de productos del tomate cocinados con grasa: salsa de tomate, tomate frito casero, sofrito mediterráneo (15-25 mg de licopeno por taza de salsa) aportan dosis con buena biodisponibilidad y la ventaja de la matriz alimentaria completa rica en otros polifenoles; los suplementos de licopeno aislado (10-30 mg/día en cápsulas blandas con aceite vegetal) son alternativa razonable cuando no se accede al tomate procesado.

Es uno de los suplementos con mejor perfil de seguridad: prácticamente sin efectos adversos a las dosis estudiadas, ocasionalmente coloración naranja-rojiza de la piel con dosis muy altas mantenidas (carotenodermia reversible al suspender), sin interacciones farmacológicas relevantes documentadas; las personas que toman anticoagulantes pueden tener un efecto antiagregante teórico leve a dosis altas, y conviene moderar el consumo en personas con cálculos renales de oxalato porque el tomate concentrado contiene oxalatos.

Referencias

  1. Rowles, J.L. et al. (2017). Increased dietary and circulating lycopene are associated with reduced prostate cancer risk: a systematic review and meta-analysis. Prostate Cancer Prostatic Dis 20, 4. doi:10.1038/pcan.2017.25
  2. Wang, Y. et al. (2017). Lycopene, tomato products and prostate cancer-specific mortality among men diagnosed with nonmetastatic prostate cancer in the Cancer of the Prostate Strategic Urologic Research Endeavor (CaPSURE) study. Int J Cancer 138, 12. doi:10.1002/ijc.30053
  3. Chen, P. et al. (2013). Lycopene and risk of prostate cancer: a systematic review and meta-analysis. Medicine 94, 33. doi:10.1097/MD.0000000000001260
  4. Cheng, H.M. et al. (2017). Lycopene and tomato and risk of cardiovascular diseases: a systematic review and meta-analysis of epidemiological evidence. Crit Rev Food Sci Nutr 57, 8. doi:10.1080/10408398.2014.1000481
  5. Stahl, W.; Sies, H. (2012). β-Carotene and other carotenoids in protection from sunlight. Am J Clin Nutr 96, 5 Suppl. doi:10.3945/ajcn.112.034819

Información, no consejo médico. La evidencia científica refleja la calidad de los estudios.

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