≈2 g/día de L-treonato (que aportan solo ≈144 mg de magnesio elemental).
El magnesio L-treonato (forma que cruza al cerebro) mejoró la cognición general y casi normalizó la función ejecutiva en adultos de 50-70 años con deterioro cognitivo (ensayo aleatorizado de 12 semanas, n=44; efecto grande). Prometedor, pero estudio pequeño y financiado por el fabricante.
Ver el estudio (ensayo (ECA pequeño)) →En ratas, elevar el magnesio cerebral con magnesio-L-treonato mejoró el aprendizaje y la memoria a corto y largo plazo, y aumentó conexiones en el hipocampo. Es el estudio preclínico que dio pie a probarlo en personas; en animales, no extrapolable directamente.
Ver el estudio (estudio) →⏱ 2 min de lectura
El magnesio L-treonato es una forma de magnesio quelado con el ácido L-treónico (un metabolito del ácido ascórbico), desarrollado específicamente para optimizar la entrada del magnesio en el sistema nervioso central; lo distingue de otras formas de magnesio (citrato, glicinato, óxido, malato) una característica farmacocinética particular: en estudios animales mostró aumentos significativamente mayores en concentraciones cerebrales de magnesio que las demás formas, una propiedad que ha motivado su desarrollo y comercialización específicos para indicaciones neurológicas y cognitivas.
A diferencia de la mayoría de formas de magnesio cuya principal aplicación clínica es la corrección de déficit sistémico o las indicaciones cardiovasculares/musculares, el magnesio L-treonato (Magtein es la marca comercial original con respaldo en los estudios de referencia) se posiciona específicamente como "magnesio del cerebro" con datos clínicos modestos pero prometedores en función cognitiva en adultos mayores, ansiedad y modulación del sueño con perfil cognitivo distintivo.
La indicación más estudiada es la mejora de función cognitiva en adultos mayores con deterioro subjetivo: un ensayo aleatorizado publicado en 2016 con 44 adultos de 50-70 años mostró mejoras significativas en función cognitiva global, especialmente velocidad de procesamiento y memoria de trabajo, con suplementación con magnesio L-treonato a 1.500-2.000 mg/día (correspondiente a aproximadamente 144-192 mg de magnesio elemento) durante 12 semanas; los efectos fueron equivalentes a "rejuvenecer" la función cognitiva en aproximadamente 9 años.
En ansiedad y trastornos leves del sueño con componente cognitivo, varios estudios pequeños han documentado mejoras subjetivas con suplementación, una indicación coherente con el perfil cerebral preferencial.
El magnesio L-treonato es significativamente más caro por miligramo de magnesio elemento que otras formas (citrato, glicinato, malato), y aporta cantidades relativamente pequeñas de magnesio sistémico; para indicaciones sistémicas (corrección de déficit nutricional, mejoras musculares, cardiovasculares), las formas más económicas son claramente preferibles; el magnesio L-treonato justifica el coste superior en indicaciones específicamente cognitivas o neurológicas donde la entrada cerebral preferencial es el objetivo clínico.
La dosis estudiada es 1.500-2.000 mg/día de magnesio L-treonato (aportando 144-192 mg de magnesio elemento), repartidos en 1-2 tomas con o sin comida; los productos comerciales típicos contienen 1.000-2.000 mg de Magtein por dosis; el efecto cognitivo aparece progresivamente y requiere al menos 8-12 semanas para evaluación.
Generalmente bien tolerado a las dosis estudiadas; los efectos adversos descritos son raros y leves (molestias digestivas leves); las precauciones generales del magnesio aplican: las personas con insuficiencia renal seria deben evitar dosis altas; las que toman fármacos que pueden interferir con la absorción o excreción del magnesio deben consultar; en embarazo y lactancia los datos específicos como suplemento son limitados aunque el magnesio en cantidades nutricionales es seguro; los productos comerciales sin Magtein específico (genéricos de "magnesio treonato") pueden no aportar exactamente las mismas características farmacocinéticas estudiadas en los ensayos clínicos de referencia.
Información, no consejo médico. La evidencia científica refleja la calidad de los estudios.