600–1.200 mg/día de PEA (a menudo micronizada).
Estudio piloto aleatorizado: añadir un suplemento de PEA + luteolina a la rehabilitación olfativa ayudó a recuperar el olfato en pacientes con anosmia post-COVID, por su efecto antiinflamatorio. Preliminar y de pocos pacientes.
Ver el estudio (estudio) →⏱ 1 min de lectura
La palmitoiletanolamida o PEA es una amida de ácido graso endógena con actividad antiinflamatoria y analgésica documentada, perteneciente a la familia de los "endocannabinoide-like" aunque actúa principalmente a través de receptores PPAR-alfa (no directamente sobre receptores cannabinoides), modulando la activación de mastocitos y microglía, dos tipos celulares clave en la fisiopatología del dolor crónico y neuropático; las formulaciones comerciales combinadas de PEA con luteolina (un flavonoide con actividad complementaria sobre mastocitos) han alcanzado disponibilidad como suplemento alimentario o medicamento con respaldo clínico modesto para dolor neuropático crónico y procesos inflamatorios refractarios.
La indicación con respaldo clínico más estudiado es el dolor neuropático crónico de varias causas: varios ensayos italianos y europeos han documentado reducciones significativas en escalas de dolor con suplementación a 600-1.200 mg/día de PEA (sola o combinada con luteolina) durante 4-12 semanas, especialmente en lumbalgia con componente radicular, neuropatía diabética y otros cuadros refractarios a tratamientos convencionales.
En procesos inflamatorios crónicos con componente de activación mastocitaria o microglial, la combinación PEA + luteolina aprovecha la sinergia mecánica de ambos compuestos, una formulación con respaldo clínico interesante aunque los datos clínicos son aún limitados a estudios pequeños.
Las dosis estudiadas son 600-1.200 mg/día de PEA, repartidos en 2-3 tomas con o sin comida; las formulaciones combinadas con luteolina típicamente contienen 350-600 mg de PEA + 100-200 mg de luteolina por dosis; el efecto sobre dolor aparece progresivamente y requiere al menos 4-8 semanas para evaluación.
Generalmente muy bien tolerada con perfil de seguridad excelente; los efectos adversos son raros y leves (molestias digestivas leves); no se han descrito interacciones farmacológicas significativas; las personas que toman tratamientos para dolor crónico (opioides, antiepilépticos, antidepresivos) pueden combinar con PEA bajo supervisión médica como complemento; en embarazo y lactancia los datos específicos como suplemento son limitados y se recomienda evitar por precaución; las formulaciones comerciales varían enormemente en pureza y biodisponibilidad, y conviene elegir productos con buena documentación clínica.
Información, no consejo médico. La evidencia científica refleja la calidad de los estudios.