ArchivoVer matriz →EN
Suplemento

Yohimbina

Alcaloide de la corteza de yohimbe; estimulante usado para la disfunción eréctil y la pérdida de grasa.
Categoría
Evidencia científica
Baja-moderada
Nº de hallazgos
2
Fuentes
Resúmenes propios · Estudios citados
Dosis recomendada y modo de uso
Dosis cuidadosa y baja (≈0,2 mg/kg). Productos a menudo mal etiquetados.

Cómo tomarlo

Dosis cuidadosa y baja (≈0,2 mg/kg). Productos a menudo mal etiquetados.

Seguridad

Puede subir mucho la tensión y el pulso y causar ansiedad o arritmias. Peligrosa si tienes problemas de corazón, ansiedad o tomas ciertos fármacos. Úsala con mucha cautela.

Interacciones

Peligrosa con IMAO, estimulantes, antihipertensivos y antidepresivos.

Efecto por objetivo · nivel de evidencia

Disfunción eréctil

mejora (modesta) Baja-moderada ECA antiguos (AA)
Efecto pequeño

Algún beneficio, sobre todo en la disfunción de origen psicológico.

Ver el estudio (meta-análisis) →

Pérdida de grasa

mejora (muy modesta) Baja ensayos pequeños (A)
Efecto pequeño

Efecto pequeño y con riesgo de efectos adversos.

Ver el estudio (ECA) →

En profundidad

⏱ 3 min de lectura

La yohimbina es un alcaloide indol extraído de la corteza del árbol africano Pausinystalia yohimbe, usado tradicionalmente como afrodisíaco y, en formulaciones farmacéuticas reguladas, como tratamiento de la disfunción eréctil antes de la aparición de los inhibidores de la fosfodiesterasa-5 (sildenafilo y similares); su mecanismo de acción es muy específico y bien caracterizado: antagonismo selectivo de los receptores alfa-2 adrenérgicos presinápticos, lo que aumenta la liberación de noradrenalina en sinapsis simpáticas y modula la lipólisis en tejido adiposo subcutáneo difícil de movilizar.

A diferencia de la mayoría de suplementos del mercado, la yohimbina es un fármaco con perfil farmacológico bien definido y con un margen terapéutico estrecho que la sitúa en una categoría intermedia entre suplemento dietético y medicamento; su comercialización está restringida o prohibida en varios países (Reino Unido, Australia, Canadá) precisamente por su perfil de efectos cardiovasculares y neurológicos a dosis altas, una característica que aconseja extrema cautela frente a la imagen de "suplemento natural" con que se promociona en muchos productos comerciales.

Disfunción eréctil leve a moderada

La indicación con mejor evidencia es la disfunción eréctil de origen psicógeno o vascular leve: varios ensayos aleatorizados publicados en los años ochenta y noventa demostraron eficacia significativa de la yohimbina farmacéutica (5,4-10,8 mg tres veces al día) sobre placebo, con tasas de respuesta del 30-40 por ciento; la magnitud del efecto es notablemente inferior a la de los inhibidores de la PDE-5 (sildenafilo, tadalafilo) y por eso la yohimbina ha pasado a un segundo plano clínico desde la aparición de estos.

Pérdida de grasa rebelde subcutánea

En el ámbito del fitness y la composición corporal, la yohimbina se utiliza como ayuda para movilizar grasa subcutánea localizada en zonas con alta densidad de receptores alfa-2 adrenérgicos (caderas, glúteos, muslos en mujeres; abdomen bajo en hombres); un ensayo aleatorizado con futbolistas profesionales publicado en 2006 mostró que 10 mg dos veces al día durante 21 días redujo significativamente el porcentaje de grasa corporal sin cambios en rendimiento ni en masa magra, una indicación específica con respaldo clínico modesto pero coherente con el mecanismo molecular.

El uso para grasa rebelde es típicamente en ayunas, antes del ejercicio cardiovascular en estado posabsortivo, una estrategia que maximiza la lipólisis simpática (alta) y minimiza la oposición de la insulina (baja en ayunas); algunos atletas usan yohimbina específicamente en fases finales de definición competitiva donde las últimas zonas de grasa son las más resistentes a la pérdida.

Síncope vasovagal y disfunción autonómica

En síncope neurogénico ortostático y en disfunción autonómica con hipotensión, dosis de 5,4-10,8 mg han mostrado mejoras en presión arterial y en síntomas en estudios pequeños, una indicación de nicho clínico con cierto respaldo pero escasamente utilizada en la práctica.

Cómo tomarla y precauciones

Las dosis estudiadas para disfunción eréctil son 5,4 mg tres veces al día; para lipólisis subcutánea, 10-20 mg en ayunas antes del cardio, o 0,2 mg/kg de peso corporal; los productos comerciales con corteza de yohimbe (no yohimbina purificada) tienen contenido variable y son menos predecibles farmacológicamente que la yohimbina HCl estandarizada.

Es uno de los suplementos con perfil de seguridad más complejo y con más interacciones clínicamente relevantes: los efectos adversos más frecuentes son ansiedad, taquicardia, hipertensión arterial, insomnio, sudoración, temblor, cefalea y, en personas predispuestas, ataques de pánico; está contraindicada en cardiopatía isquémica, hipertensión no controlada, arritmias, trastornos de ansiedad, trastorno bipolar, esquizofrenia, insuficiencia renal o hepática significativa, glaucoma de ángulo estrecho, hipertrofia prostática y úlcera péptica; tiene interacciones serias con IMAO (contraindicación absoluta), antidepresivos tricíclicos, simpaticomiméticos, descongestionantes nasales, anfetaminas, cocaína y estimulantes en general; debe evitarse completamente con cafeína a dosis altas; está contraindicada en embarazo y lactancia; no debe usarse en menores de 18 años; la combinación con estimulantes o con otros agentes adrenérgicos puede precipitar crisis hipertensivas graves.

Referencias

  1. Ernst, E.; Pittler, M.H. (1998). Yohimbine for erectile dysfunction: a systematic review and meta-analysis of randomized clinical trials. J Urol 159, 2. doi:10.1097/00005392-199802000-00057
  2. Ostojic, S.M. (2006). Yohimbine: the effects on body composition and exercise performance in soccer players. Res Sports Med 14, 4. doi:10.1080/15438620600987106
  3. Tam, S.W.; Worcel, M.; Wyllie, M. (2001). Yohimbine: a clinical review. Pharmacol Ther 91, 3. doi:10.1016/S0163-7258(01)00156-5
  4. Galitzky, J. et al. (1988). Alpha 2-antagonist compounds and lipid mobilization: evidence for a lipid mobilizing effect of oral yohimbine in healthy male volunteers. Eur J Clin Invest 18, 6. doi:10.1111/j.1365-2362.1988.tb01284.x
  5. Kearney, T. et al. (2010). Yohimbine: an under-recognized cause of acute toxic ingestion. Ann Emerg Med 56, 5. doi:10.1016/j.annemergmed.2010.07.010

Información, no consejo médico. La evidencia científica refleja la calidad de los estudios.

Cargando asistente…