La migraña es un trastorno neurológico crónico caracterizado por crisis recurrentes de cefalea de moderada a severa intensidad, frecuentemente pulsátil y unilateral, con duración de 4-72 horas, asociada a náuseas, vómitos, foto- y fonofobia, y a veces aura sen… Leer más.
5 factores con evidencia, ordenados de mayor a menor efectividad. Información, no consejo médico.
⏱ 2 min de lectura
La migraña es un trastorno neurológico crónico caracterizado por crisis recurrentes de cefalea de moderada a severa intensidad, frecuentemente pulsátil y unilateral, con duración de 4-72 horas, asociada a náuseas, vómitos, foto- y fonofobia, y a veces aura sensorial; afecta aproximadamente al 15% de la población mundial con predominio femenino, y es una de las principales causas de discapacidad años perdidos por enfermedad. La buena noticia es que existen tanto opciones farmacológicas de tratamiento agudo y profiláctico como intervenciones nutricionales y de estilo de vida con respaldo clínico real.
Algunos desencadenantes frecuentes (varían entre individuos): - Estrés y alivio brusco del estrés (migraña del fin de semana). - Cambios en horarios de sueño (privación o exceso). - Saltarse comidas, hipoglucemia, ayuno prolongado. - Deshidratación. - Ciclos hormonales (migraña catamenial). - Alimentos específicos: alcohol (especialmente vino tinto), chocolate, quesos curados, glutamato monosódico, nitratos/nitritos de carnes procesadas, edulcorantes artificiales (en algunas personas). La sensibilidad alimentaria es muy individual. - Cafeína: tanto exceso como retirada brusca. - Cambios meteorológicos, baja presión atmosférica. - Luz brillante, parpadeante, ruido fuerte, olores intensos. - Esfuerzo físico extremo en personas susceptibles.
Llevar un diario de cefaleas durante 1-2 meses ayuda a identificar patrones individuales.
Riboflavina (vitamina B2) (400 mg/día durante 3 meses): respaldo clínico sólido en profilaxis de migraña. Incluida en guías neurológicas. El ensayo de Schoenen 1998 mostró reducciones del 50%+ en frecuencia de crisis en 59% del grupo activo vs 15% del placebo.
Magnesio (400-600 mg/día como glicinato o citrato): respaldo en profilaxis, especialmente útil en personas con déficit subclínico y en migraña catamenial.
Coenzima Q10 (100 mg 3 veces al día): respaldo en profilaxis.
Partenio (matricaria/feverfew) (50-150 mg/día de extracto estandarizado): respaldo modesto.
Petasites (butterbur): tenía respaldo robusto pero ha sido prácticamente retirado por preocupaciones de hepatotoxicidad incluso con productos purificados.
Vitamina D: corregir déficits.
Combinaciones (B2 + Mg + CoQ10) son frecuentes y razonables.
Tratamiento agudo de la crisis: - AINE (ibuprofeno, naproxeno, etoricoxib). - Paracetamol con o sin cafeína. - Triptanes (sumatriptán, rizatriptán, eletriptán, otros): específicos para migraña. - Antieméticos cuando hay náuseas (metoclopramida, domperidona). - Gepantes (ubrogepant, rimegepant): nueva clase. - Lasmiditán.
Profilaxis (cuando hay > 4 crisis/mes o crisis muy incapacitantes): - Betabloqueantes (propranolol, metoprolol). - Topiramato. - Amitriptilina. - Flunarizina, candesartán. - Anticuerpos monoclonales anti-CGRP (erenumab, fremanezumab, galcanezumab, eptinezumab): revolución terapéutica reciente. - Toxina botulínica (en migraña crónica).
Cefalea de aparición brusca explosiva ("la peor cefalea de mi vida"), cefalea con fiebre y rigidez de nuca, cefalea con déficits neurológicos focales nuevos, cefalea progresiva sin remisión, cefalea de inicio en mayores de 50 años, son signos de alarma que requieren evaluación urgente. La migraña crónica refractaria o severamente incapacitante debe evaluarse por neurología para considerar opciones profilácticas avanzadas (anti-CGRP, toxina botulínica).
La migraña responde mejor a un enfoque integral: identificación y manejo de desencadenantes individuales, regularidad de hábitos (sueño, comidas, ejercicio), manejo del estrés, profilaxis con suplementos basales (riboflavina + magnesio + CoQ10) con buen respaldo y bajo perfil de efectos adversos, y tratamiento farmacológico agudo y profiláctico adecuados cuando son necesarios. Los anti-CGRP han transformado el panorama en migraña refractaria.
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La migraña es un trastorno neurológico crónico caracterizado por crisis recurrentes de cefalea de moderada a severa intensidad, frecuentemente pulsátil y unilateral, con duración de 4-72 horas, asociada a náuseas, vómitos, foto- y fonofobia, y a veces aura sensorial; afecta aproximadamente al 15% de la población mundial con predominio femenino, y es una de las principales causas de discapacidad años perdidos por enfermedad. La buena noticia es que existen tanto opciones farmacológicas de tratamiento agudo y profiláctico como intervenciones nutricionales y de estilo de vida con respaldo clínico real.
Algunos desencadenantes frecuentes (varían entre individuos): - Estrés y alivio brusco del estrés (migraña del fin de semana). - Cambios en horarios de sueño (privación o exceso). - Saltarse comidas, hipoglucemia, ayuno prolongado. - Deshidratación. - Ciclos hormonales (migraña catamenial). - Alimentos específicos: alcohol (especialmente vino tinto), chocolate, quesos curados, glutamato monosódico, nitratos/nitritos de carnes procesadas, edulcorantes artificiales (en algunas personas). La sensibilidad alimentaria es muy individual. - Cafeína: tanto exceso como retirada brusca. - Cambios meteorológicos, baja presión atmosférica. - Luz brillante, parpadeante, ruido fuerte, olores intensos. - Esfuerzo físico extremo en personas susceptibles.
Llevar un diario de cefaleas durante 1-2 meses ayuda a identificar patrones individuales.
Riboflavina (vitamina B2) (400 mg/día durante 3 meses): respaldo clínico sólido en profilaxis de migraña. Incluida en guías neurológicas. El ensayo de Schoenen 1998 mostró reducciones del 50%+ en frecuencia de crisis en 59% del grupo activo vs 15% del placebo.
Magnesio (400-600 mg/día como glicinato o citrato): respaldo en profilaxis, especialmente útil en personas con déficit subclínico y en migraña catamenial.
Coenzima Q10 (100 mg 3 veces al día): respaldo en profilaxis.
Partenio (matricaria/feverfew) (50-150 mg/día de extracto estandarizado): respaldo modesto.
Petasites (butterbur): tenía respaldo robusto pero ha sido prácticamente retirado por preocupaciones de hepatotoxicidad incluso con productos purificados.
Vitamina D: corregir déficits.
Combinaciones (B2 + Mg + CoQ10) son frecuentes y razonables.
Tratamiento agudo de la crisis: - AINE (ibuprofeno, naproxeno, etoricoxib). - Paracetamol con o sin cafeína. - Triptanes (sumatriptán, rizatriptán, eletriptán, otros): específicos para migraña. - Antieméticos cuando hay náuseas (metoclopramida, domperidona). - Gepantes (ubrogepant, rimegepant): nueva clase. - Lasmiditán.
Profilaxis (cuando hay > 4 crisis/mes o crisis muy incapacitantes): - Betabloqueantes (propranolol, metoprolol). - Topiramato. - Amitriptilina. - Flunarizina, candesartán. - Anticuerpos monoclonales anti-CGRP (erenumab, fremanezumab, galcanezumab, eptinezumab): revolución terapéutica reciente. - Toxina botulínica (en migraña crónica).
Cefalea de aparición brusca explosiva ("la peor cefalea de mi vida"), cefalea con fiebre y rigidez de nuca, cefalea con déficits neurológicos focales nuevos, cefalea progresiva sin remisión, cefalea de inicio en mayores de 50 años, son signos de alarma que requieren evaluación urgente. La migraña crónica refractaria o severamente incapacitante debe evaluarse por neurología para considerar opciones profilácticas avanzadas (anti-CGRP, toxina botulínica).
La migraña responde mejor a un enfoque integral: identificación y manejo de desencadenantes individuales, regularidad de hábitos (sueño, comidas, ejercicio), manejo del estrés, profilaxis con suplementos basales (riboflavina + magnesio + CoQ10) con buen respaldo y bajo perfil de efectos adversos, y tratamiento farmacológico agudo y profiláctico adecuados cuando son necesarios. Los anti-CGRP han transformado el panorama en migraña refractaria.