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El equilibrio ácido-base es el mantenimiento del pH de la sangre dentro de un margen muy estrecho, imprescindible para que las enzimas y las células funcionen. El riñón y los pulmones son los principales reguladores: el riñón ajusta la excreción de ácidos y la reabsorción de bicarbonato, además de filtrar la sangre y controlar el agua, los electrolitos y la presión arterial.
En este mapa conecta con la tensión arterial, la detoxificación y objetivos donde importan la salud renal y el manejo de minerales. Una hidratación adecuada, el equilibrio de electrolitos y no sobrecargar el riñón con exceso de proteína o de tóxicos ayudan a preservar esta función.
Información divulgativa, no consejo médico.
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